rjukan

Rjukan y los valores de cada uno

Amanece un día horroroso de esos en los que no te quieres mover de la cama pero zas!!!! Resulta que los niños tienen cursillo de esquí. Allá voy!!! A mi no me apetece nada pero a ellos, menos, lo que pasa es que luego nos alegraremos todos. Un par de horas más tarde les dejo con el monitor y yo, aliviada, me dirijo al refugio a desayunar tranquilamente y disfrutar de un momento de paz y sosiego. En la mochila que he empezado a cargar desde que esquío con niños meto “por si acaso” un libro que tengo en la mesilla desde hace unos meses.

Editado por Playa de Ákaba, fundada por Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, “quiere impulsar el trabajo de creadores y escritores que destacan literariamente por tener una voz personalísima y valiente, completamente inclasificable, agrupándolos bajo la denominación de Generación Subway”.

Me coloco cerca de la estufa y apenas se ve por la ventana. La niebla y la nieve que no deja de caer convierten el refugio en un oasis en plena montaña.

Se llama Rjukan. Empiezo a leer y no puedo dejar de hacerlo. Estoy totalmente absorta en la lectura y ya pierdo la cuenta de la hora que es, de quién entra y quién sale del refugio y de si tengo frío o calor. A medida que avanzo en la lectura el libro me va atrapando, suavemente. Se trata de la primera novela de un escritor, Antón Arriola. Dejó su exitosa carrera en la city londinenese para dedicarse al ejercicio de la docencia y a estudios de Filosofía y se trata de su primera novela.

Precisamente por eso, por ser una primera novela mis expectativas eran ….normales. Para entender esto un poco mejor, confieso que venía de terminar la lectura por segunda vez de El Rojo y el Negro, de Stendhal.

Pero Rjukan no tiene nada que ver. Acurrucada junto a la estufa acabo llorando a moco tendido, aunque a pesar de la tristeza que me provoca el final del libro  también me queda un sabor feliz.

Vivimos en un mundo rodeados por señales donde parece que todo es elegir entre ser el triunfador que busca el éxito a cualquier precio y lo consigue, de verdad que sí, o convertirte en el perdedor que antepone elementos como la solidaridad y la camaradería a sus propios intereses. Esto es como elegir entre el blanco y el negro auque creo que el gris también existe.

Detrás de nuestras acciones subyacen los valores que tenemos cada uno y que representan la columna vertebral de cómo enfocamos nuestras vidas.

Si para mi el esfuerzo, el sacrificio pero también la paciencia, la perseverancia, la felicidad, la honradez, la honestidad, la amistad y la solidaridad son mis valores, debo vivir mi vida acorde con estos principios ya que si no, me estaré engañando a mi misma y viviendo una vida que no es la mía! tampoco quiero decir con esto que sea fácil o que haya que ser esclavo de nuestros propios valores o que yo cumpla todos!. Pero ser consciente de ellos es como tener mi hoja de ruta, son importantes para mi, me siento feliz con ellos y sé hacia dónde me dirijo.

 

Mercedes Salaverry

Related Post :

speak up your mind

Your email address will not be published. Required fields are marked *